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miércoles, 29 de febrero de 2012

Espectacular "estampida" marina

Una espectacular "estampida" marina en la que participaban cerca de 2.000 delfines sorprendió la semana pasada a una embarcación de la empresa Dana Wharf, dedicada a las salidas marinas para observar ballenas en el californiano Dana Point. Los animales llegaron a alcanzar los 40 kilómetros por hora, según ha explicado el capitán de la embarcación, Jack Van Dyke, a un periódico local.

Enlace

Visto en: La Vanguardia.

martes, 28 de febrero de 2012

Encuentran una especie de gusano casi inmortal

Investigadores de la Universidad de Nottingham han demostrado cómo una especie de gusano plano supera el proceso de envejecimiento para ser potencialmente inmortal. El descubrimiento puede arrojar luz sobre las posibilidades de evitar el envejecimiento humano.

Los gusanos planaria han sorprendido a los científicos con su capacidad aparentemente ilimitada de regeneración. Los investigadores han estudiado su capacidad para reemplazar los tejidos y células dañados o viejos en un intento por comprender los mecanismos que subyacen a su longevidad. «Hemos estudiado dos tipos de gusanos planarias, los que se reproducen sexualmente, como nosotros, y los que se reproducen asexualmente, simplemente dividiéndose en dos. Ambos parecen regenerarse indefinidamente por el crecimiento de nuevos músculos, piel, vísceras e incluso el cerebro entero una y otra vez», dice Aziz Aboobaker, uno de los científicos que ha participado en la investigación.

«Por lo general, cuando las células madre se dividen -para curar heridas, durante la reproducción o el crecimiento- empiezan a mostrar signos de envejecimiento. Esto significa que las células madre ya no son capaces de dividirse y por ello son menos capaces de reemplazar células especializadas exhaustas en los tejidos de nuestro cuerpo. El envejecimiento de la piel es quizás el ejemplo más visible de este efecto», explica. «Los gusanos planaria son de algún modo capaces de evitar el proceso de envejecimiento y consiguen que sus células se sigan dividiendo».

Un ejemplar de la especie utilizada para el estudio.

Uno de los eventos asociados con el envejecimiento de las células está relacionado con la longitud de los telómeros. Con el fin de crecer y funcionar normalmente, las células de nuestro cuerpo deben mantener la división para reemplazar a las células que están desgastadas o dañadas. Durante este proceso de división, las copias del material genético deben pasar a la siguiente generación de células. La información genética dentro de las células se dispone en cordones trenzados de ADN llamadas cromosomas. Al final de estas líneas hay una especie de «tapa» protectora llamada telómero.

Cada vez que una célula se divide, la tapa del telómero se acorta. Cuando es demasiado corta, la célula pierde su capacidad de renovarse y dividirse. En un animal inmortal, por lo tanto, cabría esperar células que pueden mantener la longitud del telómero indefinidamente, para que puedan continuar replicándose. En efecto, los gusanos planarias mantienen activamente los extremos de los cromosomas en las células madre adultas, lo que lleva a la inmortalidad teórica.

En un trabajo previo, que condujo a la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2009, los científicos habían demostrado que los telómeros podían ser mantenidos por la actividad de una enzima llamada telomerasa. En la mayoría de los organismos que se reproducen sexualmente, la enzima es más activa durante el desarrollo temprano. Así que a medida que envejecemos, los telómeros comienzan a reducir de longitud.

Los científicos comprobaron esto en los gusanos. Encontraron que los gusanos asexuales aumentan drásticamente la actividad de este gen cuando se regeneran, permitiendo a las células madre mantener sus telómeros cuando se dividen para reemplazar los tejidos que faltan. Sin embargo, lo que desconcertó al equipo es que los gusanos que se reproducen sexualmente no parecen mantener la longitud de los telómeros de la misma manera. La diferencia es extraña, dado que ambos animales sexuales y asexuales parecen tener una capacidad de regeneración por tiempo indefinido. El equipo cree que los gusanos que se reproducen sexualmente o con el tiempo sufrirán el acortamiento de los telómeros o, de alguna manera, son capaces de utilizar otro mecanismo para mantener los telómeros que no implique la enzima telomerasa.

«Los gusanos planarias asexuales demuestran el potencial de mantener la longitud del telómero durante la regeneración. Nuestros datos cumplen una de las predicciones sobre lo que haría falta para que un animal fuera potencialmente inmortal. Nuestros próximos objetivos son entender los mecanismos con más detalle y comprender más acerca de cómo evolucionará un animal inmortal», explica Abookaber. La investigación puede facilitar algunos de los procesos involucrados en el envejecimiento humano.

lunes, 27 de febrero de 2012

Las monas que abortan

Las hembras de una especie de mono, los geladas, parientes cercanos de los babuinos, muestran una tasa inusualmente alta de aborto involuntario después de que el macho dominante de su grupo es sustituido por un nuevo líder, según indica un estudio de la Universidad de Michigan.

El «efecto Bruce» -por el que las hembras embarazadas abortan de forma espontánea después de haber sido expuestos a un macho desconocido- ya se había encontrado en varias ocasiones en roedores de laboratorio. Sin embargo, ninguna evidencia concluyente de este efecto había sido demostrada antes en animales en libertad.

Durante cinco años, los investigadores examinaron a los geladas que viven en las montañas del Parque Nacional de Simien en Etiopía. Siguieron la pista de 110 hembras procedentes de 21 grupos diferentes a través de 28 reemplazos de machos dominantes. «La pregunta del millón de dólares, por supuesto, es cómo abortan estas hembras. ¿Responden sus cuerpos a una señal social? ¿A una señal química? ¿O es un combinación de las dos?, expone Jacinta Beehner, autora principal del estudio.

Los geladas viven en grupos familiares con un macho dominante y hasta una docena de hembras relacionadas. El macho dominante se aparea con sus hembras mientras él tenga el mando. Sin embargo, hay muchos machos «solteros» que están esperando su oportunidad para derrocarlo. Si uno de ellos tiene éxito, gana acceso a todas las hembras del grupo y, a menudo, mata a las crías engendradas por su predecesor. A los machos antecesores se les permite permanecer en el grupo como subordinados.

Al morir los bebés, el nuevo macho acelera el retorno a la fertilidad de las hembras lactantes. Las crías mayores que ya están destetadas están seguras, ya que sus madres pueden aparearse con el macho nuevo sin problemas. «Pero los lactantes no tienen ninguna oportunidad ante un macho adulto, a pesar de la protección de su madre», dice Beehner.

Para la madre, esto representa una enorme pérdida reproductiva. La hipótesis principal es que el «efecto Bruce» provoca el mal menor. Las hembras que terminan abortando son capaces de volver rápidamente a la fertilidad, se aparean de nuevo con el nuevo macho y sufren solo un pequeño retraso en la reproducción.

«En condiciones en las que la supervivencia infantil es mínima debido al infanticidio, la selección natural ha podido favorecer a las hembras para que conserven la capacidad de perder su embarazo antes de realizar una fuerte inversión en la gestación y la lactancia», explica Beehner.

domingo, 26 de febrero de 2012

El miedo que huele a azúcar

Se suele decir que los perros detectan el miedo de los hombres y que incluso detectan enfermedades. Pero, ¿a qué huele el miedo? Para los peces el miedo tiene un olor muy característico: a azúcar, tal y como concluye una investigación reciente.

Este químico brebaje se localiza en abundancia en la piel del pescado. De modo que cuando un pez está herido, lo que puede significar que haya predadores cerca, se liberan de su piel fragmentos de sulfato de condroitina con olor a azúcar que alertan a los peces más próximos liberando una misteriosa sustancia conocida como "Schreckstoff" (material del miedo).

En concreto, estos fragmentos de azúcar y el miedo se registran en el epitelio olfatorio, una parte del cerebro del pez cebra, especie elegida para este estudio por ser una especie fácil de criar y porque se pueden observar un montón de detalles gracias a que tanto los embriones como las larvas de los peces cebra son transparentes.

Esa región del cerebro, encargada de procesar los diferentes aromas, incluye unas neuronas sensoriales conocidas como células cripta. Gracias a ellas, los peces cebra detectan el olor y tratan de escapar sin necesidad de pensar, incrementando así sus posibilidades de supervivencia. Dicho de otro modo, no es que el pez cebra huela el miedo en sí, sino que detecta los productos químicos que se liberan cuando existe un peligro extremo.

Ahora bien, esta señal de alerta no ofrece ningún tipo de beneficio al pez herido, ya que los fragmentos de azúcar se liberan tras una lesión, incluso si no hay ningún ejemplar que pueda detectar este aroma. De hecho, en todo caso, le pone aún más en peligro, ya que éste se quedaría prácticamente solo ante un posible predador si el resto de peces escapan.

En cuanto a cómo es la capacidad olfativa de los peces, los responsables del estudio afirman que una gran parte del cerebro del pez está dedicada a la detección de olores, la cual en comparación, por ejemplo, con los mamíferos es relativamente grande.

El estudio aclara así este rompecabezas tras más de 70 años de elucubraciones. Pero, plantea nuevas dudas, ya que por ejemplo algunas especies de peces podrían detectar esta señal de alerta de los taxones directamente relacionados, y en menor medida si las especies son más distantes biológicamente hablando. De modo que esta teoría sugiere que los fragmentos de sulfato de condroitina podrían tener diferentes aromas. De ahí que los investigadores estén ahora interesados en contrastar si los mismos fragmentos del miedo que se reproducen en el pez cebra provocan también algún tipo de respuesta en otras especies.

sábado, 25 de febrero de 2012

Utilizan células madre para curar animales

La unidad de terapia celular de la Universidad Complutense de Madrid está tratando y curando lesiones en animales utilizando sus propias células madre. Han empezado con perros pero esta técnica abre amplias posibilidades en Veterinaria y en sectores productivos como la ganadería.



Video extraido de RTVE.



¿Y tú, qué opinas al respecto?

viernes, 24 de febrero de 2012

Descubren un anfibio sin patas que vive bajo tierra

Un equipo de científicos de la Universidad de Delhi ha descubierto una nueva especie que a simple vista podría parecer una lombriz de tierra. No tiene patas, vive en madrigueras subterráneas, es viscosa y de color rosáceo. Todo cuadra, menos un detalle: es un animal vertebrado, como las ranas o las salamandras, y pone huevos. Es un nuevo grupo de cecílidos, la rama más enigmática de la especie.

Son anfibios cilíndricos, alargados y sin extremidades que han sido localizados en el noroeste de la India. Al ser tan "misteriosos", fue complicado conocer si se trata de una nueva especie o una familia diferente. Tras concluir la investigación, los investigadores descubrieron que no solo tenían una nueva especie entre sus manos, sino que el primer representante de una familia de cecílidos desconocidos hasta la fecha. Se trata de la décima familia de cecílidos identificada en el mundo. En este caso, los investigadores los han bautizado como Chikilidae.

El estudio de su ADN sugiere que esta rama se escindió de sus parientes africanos más próximos hace unos 140 millones de años, cuando la India y África formaban parte del mismo continente.

La nueva especie de anfibio descubierta en la India.

Estos animales viven en madrigueras subterráneas o debajo de las hojas de los árboles, por lo queson muy difíciles de observar y de encontrar, ya que aunque su visión es muy limitada, su cráneo está preparado para excavar la tierra, lo que obligó a los científicos a realizar unas 250 excavaciones durante un periodo cinco años para dar con ellos.

La reproducción y cría de las familias de cecílidos es muy variada. El caso más conocido es el de una especie que se alimenta con la piel de la madre, que la arroja nada más poner los huevos, para que sus renacuajos salgan adelante.

Los hábitos de los Chikilidae no son tan espectaculares, aunque también tienen sus curiosidades. Normalmente las hembras incuban sus huevos durante dos o tres meses sin moverse y, aparentemente, sin comer nada durante todo este tiempo, señalan los científicos.

Los biólogos consideran que estos animales están amenazados por el crecimiento de población, las técnicas agrícolas de la zona, y porque algunos habitantes los confunden con serpientes venenosas -aunque no lo son- y los matan.

jueves, 23 de febrero de 2012

El comportamiento maternal de las garrapatas

Un equipo internacional de científicos ha descubierto un comportamiento 'maternal' en garrapatas, tras una observación en las Grutas de Calcehtok (Yucatán, México), en donde se han estudiado ejemplares de garrapatas hembras, de una especie denominada 'Antricola marginatus', que tenía adosadas en su cuerpo entre 105 y 466 larvas que correspondían a su misma especie.

El hallazgo, además de curioso, es, según los expertos, "muy importante", ya que los únicos que presentan este comportamiento de tipo maternal entre arácnidos son las arañas, escorpiones, y arañas látigo, cuyas hembras llevan la descendencia recientemente eclosionada en su cuerpo durante unos días, hasta que pueda vivir independientemente.

Uno de los responsables del trabajo, José Manuel Venzal, ha explicado que, tras ingresar a las enormes Grutas de Calcehtok y realizar un recorrido de más de dos horas y media entre pasadizos, grietas y precipicios, el equipo llegó a "una bóveda en cuyo techo habitaba una importante colonia de murciélagos y desde el suelo, como montañas, se erigían depósitos de su excremento denominado guano".

Un ejemplar de la "Antricola".

Uno de los principales problemas en estos sitios es la falta de oxígeno, agravada por el penetrante olor amoniacal del guano, la alta temperatura y la humedad. Es precisamente aquí donde proliferan una serie de especies de garrapatas cuyos adultos y ninfas permanecen sobre el guano, y sus larvas parasitan a los murciélagos.

"Mientras se recolectaba rápidamente la mayor cantidad de ejemplares, llamaron la atención algunas garrapatas de gran tamaño con muchos ácaros recubriendo su cuerpo. Como sólo se contaba con la luz de las linternas frontales, y muchas veces dicha apariencia delata la utilización de la garrapata como medio de transporte, éstas fueron colocadas individualmente en tubos para una observación más cuidadosa", ha señalado Venzal.

Así, una vez en el laboratorio, los ejemplares cubiertos de ácaros fueron estudiándose y se descubrió que lo que recubría a las garrapatas adultas eran larvas. Al analizar y unificar resultados, los investigadores comprobaron que todos los ejemplares (ocho en total) eran hembras de la especie 'Antricola marginatus'.